5 Métodos Para Hacer Una Buena Lectura. Técnicas y Estrategias

¿Has llegado al final de una lectura y te has dado cuenta de que no habías entendido nada de lo que estaba escrito? Esto puede suceder por varias razones. Sin embargo, conocer algunos métodos para hacer una buena lectura puede ayudarte a interpretar mejor los textos y a absorber la mayor cantidad de información posible.

Entre las razones que conducen a los malentendidos están la falta de conocimientos técnicos y la dificultad con tu vocabulario. Pero uno de los factores que más dificultan tu aprendizaje es la falta de atención. Si tu cabeza está en otra parte, difícilmente entenderás lo que estás leyendo.

La buena noticia es que estas dificultades pueden ser superadas. Después de todo, la lectura es un ejercicio que, como la actividad física, tiende a mejorar con la práctica. Sabiendo esto, hemos preparado este post para presentarte algunos métodos de lectura que mejorará tu aprendizaje.

Índice De Contenidos

    5 Métodos Para Hacer Una Buena Lectura.

    Los métodos de lectura son prácticas que ayuda a mejorar la asimilación de los contenidos leídos. Estos métodos consisten básicamente en posicionar activamente al lector frente al texto; una lectura pasiva difícilmente producirá buenos resultados. Esto se debe a que el lector solo recibe la información de manera superficial, sin interactuar o pensar críticamente sobre el tema.

    Métodos Para Hacer Una Buena Lectura.
    Métodos Para Hacer Una Buena Lectura.

    Por otro lado, en la lectura activa, el lector tiene la oportunidad de dialogar con el texto. Esto puede hacerse a través de preguntas, paráfrasis, resúmenes e incluso enseñando el contenido aprendido. De esta manera, los métodos de lectura ayudan en tu proceso de adquisición de conocimientos.

    1. Pensar en lo que quieres aprender

    Tu primer método para extraer la mayor cantidad de texto posible comienza antes de empezar a leerlo. Pregúntate qué quieres aprender e intenta establecer objetivos a alcanzar interpretando lo que está escrito.

    Establecer metas de una manera clara y objetiva ayuda a entender la lectura. Esto se debe a que, sabiendo lo que buscas en tu texto, tu atención se dirigirá a encontrar las respuestas a tus preguntas. Al final, observa si tus preguntas han sido contestadas. Evalúa si realmente aprendiste lo que querías. Si no es así, lee tu texto de nuevo hasta que hayas alcanzado tus objetivos.

    2. Identificar los puntos principales

    Hacer resúmenes es una de los métodos de lectura más comunes, especialmente en la escuela y la universidad. Básicamente, se trata de identificar los principales temas tratados en el texto.

    Observa si, al final de la lectura, eres capaz de puntuar los temas más relevantes cubiertos por el autor. Además, intenta desarrollar preguntas abiertas sobre lo que has leído e intenta responderlas basándote en el texto. Prácticas como esta ayudan a asimilar mejor la información. En consecuencia, aumenta la capacidad cognitiva del lector, es decir, mejora tu proceso de adquisición de conocimientos.

    3. No Leer en voz alta

    Leer en voz alta puede parecer una práctica extraña para algunas personas. Sin embargo, esta es una de los métodos de lectura más útiles para retener la información en un texto.

    La eficacia de esta práctica ha quedado demostrada por un estudio realizado por la Universidad de Waterloo (Canadá). La investigación comparó la lectura silenciosa con la lectura en voz alta en pruebas realizadas con 95 voluntarios.

    La conclusión fue que la lectura en voz alta ayuda a memorizar mejor la información. Esto se debe a que, según los autores, leer, hablar y escuchar al mismo tiempo ayuda a fijar las palabras en la memoria a largo plazo.

    4. Tomar nota, marcar y subrayar

    Los gráficos son muy útiles para resaltar la información más relevante del texto. De esta manera, es más fácil volver a la lectura de pasajes específicos, ya sea para buscar una respuesta o para releer algo que no ha sido muy claro. Además, los gráficos pueden ayudar a identificar los puntos principales.

    Las notas, a su vez, sirven para añadir información que ayude a comprender el texto. Esto incluye todo, desde el significado de una palabra que necesitabas buscar en tu diccionario hasta alguna idea que tenías mientras leías.

    También puedes utilizar las notas para resumir las ideas importantes del texto. Concéntrate en la elaboración de paráfrasis, es decir, en escribir con tus palabras lo que el autor dice en un pasaje determinado. Esto hace mucho más fácil asimilar la información leída.

    5. Compartir lo que lees a otras personas

    Este es uno de los métodos de lectura más eficientes. La práctica consiste en enseñar lo que se ha aprendido de la lectura y lo puedes hacer de dos maneras.

    Una de las alternativas es la auto explicación. En este caso, el lector se explica el tema a sí mismo, en voz alta. Pero lo más interesante es tratar de enseñar el contenido a otras personas. Podría ser para un amigo, novio, hermano o incluso tus padres. Mejor aún si tienes un compañero de estudio. De esta manera, uno ayuda al otro a aprender el tema.

    Esta técnica funciona porque obliga al lector a asimilar las ideas y construir su propio razonamiento para hablar del tema. Pero si no puedes enseñar lo que has aprendido, puede que tengas que releer el texto; en resumen, estos fueron los 5 mejores métodos para hacer una buena lectura.

    Conclusión

    La lectura tiene un lugar importante en nuestra sociedad del conocimiento. Todos los días nos enfrentamos a textos en las señales de tráfico, por correo electrónico, en tu periódico, en tú ofertas de trabajo, en el folleto del programa del centro cultural o en el folleto de un medicamento y en tu trabajo, el 80 por ciento de nuestras actividades consisten en leer y escribir.

    Ser alfabetizado significa que no tienes problemas para leer, entender y procesar textos. Uno de cada siete persona adulta es analfabeta, es decir, más de medio millón. Esto se desprende de un estudio en gran escala del PIAAC sobre varios países de la OCDE.

    Ser capaz de leer es una competencia básica para participar en la sociedad, una buena capacidad de lectura incluso aumenta las posibilidades en el mercado laboral. Un estudio publicado en Psychological Science concluyó que los lectores hábiles encuentran trabajo más rápido que las personas poco alfabetizadas y ganan hasta un dieciséis por ciento más.

    Otra investigación de la Universidad de Oxford afirma que los jóvenes de 16 años que leen con frecuencia y disfrutan de la lectura más tarde suelen conseguir un trabajo con más responsabilidades.

    Además, los libros en casa también tienen un impacto en las oportunidades educativas del niño. En promedio, los niños que crecen en una casa con más de 500 libros pasan tres años más en la educación y se gradúan de la universidad más a menudo que los que crecen en un ambiente con pocos libros, según un estudio de la Universidad de Nevada.

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